-Estudiaste?. -Estudiaste, trabajaste, creciste, cogiste, leiste, te divertiste, sufriste..., viviste! Qué importa como?
Sabias palabras de una puta en el film El lado oscuro del corazón; en donde cuenta la historia de Oliverio, un poeta argentino que gusta mucho de Benedetti y que está en busca de la mujer que vuela...
La poesía siempre ha sido parte de nosotros de una manera u otra, ya sean niños aprendiendo a declamarle a un árbol, poetas adolescentes torturados, románticos empedernidos, poetas de corazón o de profesión, pero es claro que en esta vida algo que siempre nos inundará sera la poesía.
Esta tarde me puse a meditar un poco, a desenterrar viejos recuerdos, a sentir como la vida corría por esa enorme pantalla blanca detrás de mis párpados, y cada momento, cada palabra, cada caricia, cada suspiro había sido convertido en poesía. No diré que en la más hermosa, ni en la más histórica, pero si dejó al desnudo un par de sentimientos que desconocía y que aguardaban pacientemente a ser descubiertos.
Y si, me dí cuenta de que había sentido cosas cuya existencia era nula, me dí cuenta de que al pasar del tiempo me había transformado en algo más y que por instantes llego a olvidar las cosas más básicas de a vida, de repente me olvido que una caricia y unas cuantas palabras en el momento indicado pueden hacer muchísimo más que unas cuantas pastillas de hierba de san juan... recordé lo inútil que es enojarse con la gente con la que quieres, al fin y al cabo todos tenemos errores... recordé lo poco que vale llorar por alguien que se fué mientras todos los demás siguen a lado, sin contar que probablemente todo el ambiente esté impregnado de la persona a la que se extraña...
La vida con closet de juguete Vol. 1

Pues bien, esta mañana desperté con unas ganas increibles de escribir, sólo que no sabía cuál podía ser el título de la entrada hasta que mi madre abrió una de mis ventanas mentales para uso excusivo de mi iluminación: que ha pasado con mi vida desde que abrí la puerta del closet para que pudieran asomarse...
Recordando los hechos, si bien supe que la gaycisidad era lo mero mero para mí desde que era niña y veía Xena en la tv, el proceso de aceptarme y hacerles saber a mis prójimos que onda no era lo que yo llamaría piece of cake, pero hasta eso casi todo resultó ser mucho más fácil de lo que esperaba.
Pues bien, fué a los 17 años que me fajé mis pantaloncitos y me dije que ya era hora de dejarme de jaladas y afrontar de una vez por todas que tenía jotigenes en la sangre, so, como no sabía mucho de muchas cosas, empecé a buscar información aceca del tema, asi que ya saben, devoré el clásico de Mamá, Papá soy gay, La nueva homosexalidad, Más que amigas, los informes de Kinsley, poesías, revistas, etc... Y todo lo que aprendí acerca del tema y de muchos otros más temas abrió mis horizontes lo suficiente como para ahora arremangarme mis pantaloncitos y empezar a experimentar, así que por un corto periodo de tiempo iba a zona, pero no tanto a los bares, sino a los cafés, restaurantes, librerías, cine... y después empecé con los bares.
La primera vez que me paré en uno fué una mezcla de muchas cosas, obvio estaba la clara paranoia que me acompañaba cada vez que iba a un lugar gay nuevo con el clásico "y si alguien me vió?","y si uno de los espías de mi madre le cuenta?" (paranoia real causada por años de adolescencia llenos de conocidos chismosos de mi madre que siempre le decían con salto y seña que tanto hacía en la escuela, dentro y fuera de ella), "y si...?", un sin fin de pensamientos locos. Por suerte, esa primera vez me acompañó mi queridísimo Mister M, que no es gay pero estuvo dispuesto a apoyarme en este nuevo descubrimiento; no estuvo mal, nos tomamos unas chelas, vi que el ambiente era mayormente adolescente, así que no me preocupé mucho por que se notara que en eso era pollo y, para mi sorpresa, Miser M terminó siendo acosado por tres tipos mientras que yo estaba en la baba viendo a la DJ trabajando, gages del oficio de ser mi amigo, soy como su ambuleto, pero en fin...
Después del periodo de prueba en el que debía comprobar si este asunto el ambiente me sacaba de onda o no, descubrí sin asombro que me sentía cómoda con todo lo que había visto y aprendido, así que la hipótesis, recopilación de información y experimentación estaban oficialmente tachados de mi lista, así que el paso siguiente era decirles a mis compadres, amigos y después... a mi familia.
El fin de año más activo de mi vida
Normalmente, el fin de año en casa es una de las épocas más tranquilas (por no decir que de más pereza) en casa. No platicamos, no salimos, no compartimos momentos memorables ni mucho menos; más bien nos dedicamos a ignorarnos, Kit y yo nos la pasamos viento tv o platicando, ayudamos cuando nos lo piden y ya. En Navidad vamos a casa de mis padrinos y seguimos con la misma tranquilidad, el alcohol no los alborota, no hay escándalo mi música estridente, no hay promesas ni abrazos ebrios, simplemente disfrutamos de la compañía junto a una buena plática de vez en cuando mientras la mitad de la familia cena en la mesa, la otra mitad (que normalmente se compone de los que no pasamos de 30 años) se queda en la sala contemplando cualquier cosa que esté en el televisor, ya sea programa, película, video.... Hasta que dan las 12. Es entonces cuando las tías unen a toda la familia para que las acompañemos (por lo menos físicamente) en sus rezos y otras "divertidas" costumbres, como arrullar al niño, pedir posada, seguido de los abrazos, los buenos deseos, etc... Terminando todo eso, seguimos cada quien a los suyo, siguen cenando, sirven ponche, buñuelos o cualquier cosa para tenernos entretenidos hasta que llega la hora de irnos que es aproxiamadamente a las 3 ó 4 de la madrugada, en la que ya casi todo el mundo está somnoliento y sólo quieren llegar a casa para quitarse todo el cansancio acumulado durante el día en que seguramente prepararon todo su ritual de cena y arreglo personal...
Si, suena aburrido, bastante diría yo, pero lo único que puedo escribir es que a pesar de todo lo inactivo que pueda parecer, o toda la hueva que puede provocar, siempre había un elemento, un algo en esa reunión que provocara que se sintiera cierto calor anti-grinch, esa casa estaba inundada de cariño y respeto, es posible que parezca aburrido el no ponerse hasta la madre y dedicar canciones al aire, pero es muy gratificante el sentir que cuando en esa casa se dicen: -te quiero-, es por que lo sienten, o por lo menos yo sí lo sentía, y eso era lo que le daba un poco de significado a esa noche.
Este año hubo cambios, cambios completamente inesperados que provocaron un giro este fin de año... En Junio del año pasado, la anfitriona de la casa en la que siempre se celebran fechas importantes, falleció. Ella era mi tía, mi madrina más bien; con ella siempre hubo una conexión muy especial puesto que no sólo era sangre lo que nos unía, sino un profundo cariño, que hasta ahora todavía se siente en el aire. Pero en fin, esta Navidad la celebramos en el mismo lugar; Kit y yo sabíamos que podía ser un poco tenso por que todo seguía siendo muy reciente y la tristeza estaba muy lejos de desvanecerce.
La noche del 24 llegó, nos preparamos para salir y un rato depués llegamos al lugar donde la celebración ya había empezado... casi todo fué igual, excepto que esta vez hubo más tristeza de la esperada.
El día después de tan maravillosa reunión, Kit y yo nos quedamos en Narnia sólo viendo pelis en pj por que después Kit debía regresar a su casa para continuar celebrando su fin de año. Sin embargo algo inesperado pasó: mis padres me dejaron irme con ella para regresar hasta la víspera de fin de año!
Sin lugar a dudas, este fin de año fué muy distinto comparado con los que componen mi pasado. Tuve la oportunidad de ver a mis amigos entre ellos Max y Mister M con el que me quedé en su casa bebiendo por el fin de año y platicando hasta las 7am del siguiente día. Salimos, nos divertimos, platicamos, nos burlamos, nos aconsejamos, saltamos del metrobus, fuimos a pink zone, a Coyoacán, cantamos, reimos, ligamos.... Hacía tanto que no me divertía así que ese lapso de tiempo me hizo sentir verdaderamente viva.
El 30 me quedé con Kit y no ví a nadie más, quise quedarme con ella, mi familia, antes de volver a la locura del siguiente año en Narnia y fué bastante entretenido, nos quedamos en su casa viendo unas series, después fuimos a Coyo, comimos, fuimos por unas pelis y unos libros al sótano para empezar el año con nuevas adquisiciones y terminamos en plaza para ver La Brujula Dorada (aunque sea clasificación A y yo ya tenga 20 años me pareció bastante entretenida y muy interesnte).
Al día siguiente, dejamos todo en orden y regresamos la locura... Pero este fin de año jamás podrán borralo de mi memoria, así como tampoco la sonrisa involuntaria que se asoma en mis labios cada vez que lo recuerdo.
Si, suena aburrido, bastante diría yo, pero lo único que puedo escribir es que a pesar de todo lo inactivo que pueda parecer, o toda la hueva que puede provocar, siempre había un elemento, un algo en esa reunión que provocara que se sintiera cierto calor anti-grinch, esa casa estaba inundada de cariño y respeto, es posible que parezca aburrido el no ponerse hasta la madre y dedicar canciones al aire, pero es muy gratificante el sentir que cuando en esa casa se dicen: -te quiero-, es por que lo sienten, o por lo menos yo sí lo sentía, y eso era lo que le daba un poco de significado a esa noche.
Este año hubo cambios, cambios completamente inesperados que provocaron un giro este fin de año... En Junio del año pasado, la anfitriona de la casa en la que siempre se celebran fechas importantes, falleció. Ella era mi tía, mi madrina más bien; con ella siempre hubo una conexión muy especial puesto que no sólo era sangre lo que nos unía, sino un profundo cariño, que hasta ahora todavía se siente en el aire. Pero en fin, esta Navidad la celebramos en el mismo lugar; Kit y yo sabíamos que podía ser un poco tenso por que todo seguía siendo muy reciente y la tristeza estaba muy lejos de desvanecerce.
La noche del 24 llegó, nos preparamos para salir y un rato depués llegamos al lugar donde la celebración ya había empezado... casi todo fué igual, excepto que esta vez hubo más tristeza de la esperada.
El día después de tan maravillosa reunión, Kit y yo nos quedamos en Narnia sólo viendo pelis en pj por que después Kit debía regresar a su casa para continuar celebrando su fin de año. Sin embargo algo inesperado pasó: mis padres me dejaron irme con ella para regresar hasta la víspera de fin de año!
Sin lugar a dudas, este fin de año fué muy distinto comparado con los que componen mi pasado. Tuve la oportunidad de ver a mis amigos entre ellos Max y Mister M con el que me quedé en su casa bebiendo por el fin de año y platicando hasta las 7am del siguiente día. Salimos, nos divertimos, platicamos, nos burlamos, nos aconsejamos, saltamos del metrobus, fuimos a pink zone, a Coyoacán, cantamos, reimos, ligamos.... Hacía tanto que no me divertía así que ese lapso de tiempo me hizo sentir verdaderamente viva.
El 30 me quedé con Kit y no ví a nadie más, quise quedarme con ella, mi familia, antes de volver a la locura del siguiente año en Narnia y fué bastante entretenido, nos quedamos en su casa viendo unas series, después fuimos a Coyo, comimos, fuimos por unas pelis y unos libros al sótano para empezar el año con nuevas adquisiciones y terminamos en plaza para ver La Brujula Dorada (aunque sea clasificación A y yo ya tenga 20 años me pareció bastante entretenida y muy interesnte).
Al día siguiente, dejamos todo en orden y regresamos la locura... Pero este fin de año jamás podrán borralo de mi memoria, así como tampoco la sonrisa involuntaria que se asoma en mis labios cada vez que lo recuerdo.
Baby, i'm home!
Miles de años después de abandonar el blog decidí darme un break para seguir ecribiendo lo que continua siendo parte de la historia de mi vida, y ahora que tengo tiempo de sobra decidí que era un buen momento para reiniciar...
Ah, la vida y sus giros tan maravillosos en los que nunca sabemos como va a seguir la historia, pero no podemos hacer mucho a la hora de los madrazos...
Pues bien, después de mi post en el que ahora parezco una pinche indecisa a la hora del romance puedo decir una cosa: it's over!
Efectivamente, después de que la historia en la mi ex y yo volvieramos a embarcarnos por los laberintos de una nueva relación resultó que no era lo que esperábamos... supongo que fueron muchas cosas, por que en si amor no faltó, pero creo que tomamos mal los tiempos, no supimos manejar la distancia, el tiempo, las amistades, las salidas, la vida... así que después de un mes en que todo al principio fué a pedir de boca, todo se fué marchitando por la misma tensión de la distancia; realmente no existe a nadie directo a quien culpar, así que después de una charla después de no vernos casi dos semanas decidimos renunciar por bien del recuerdo tan maravilloso de la relación que tuvimos, decidimos ponerle fin a la historia de "por siempre felices", recuperarnos cada quien por su lado y continuar con nuestra vida por caminos separados.
Sobra decir que a pesar de lo tranquilo que puede sonar escrito, esto que pasó fué un martirio por un tiempo, por supuesto que hubo lágrimas y depresiones acompañadas de toda esta hermosa aventura y fué por lo mismo que el siguiente madrazo de la vida me fué a dar directo a la cara... el mismo día en que terminamos me aguanté lo más que pude como buen macho, dos horas y media de camino en las que estaba completamente perdida, como zombie en un camión, con el rostro inexpresivo, sin escuchar nada, sintiendo sólo el vacío que todo eso me había dejado... cuando llegué a mi casa, bastaron dos pasos para que estallaran las lágrimas justo enfrente de mi madre, incontrolables, amargas, desesperadas, las estuve guardando todo el camino hasta llegar a un lugar seguro. Por supuesto que elegí el peor lugar para desahogarme, porque obvio las preguntas: que pasa?, porqué estás tan trsite?, quién te hizo esto?, no tardaron en aparecer y mi única respuesta fueron sollozos y silencio.
La mañana siguente todo fué lo mismo que en el camión, un zombie caminando por la casa, con las lágrimas siempre a punto de salir, pero sin ninguna clase de expresión, aunque a ratos sólo cambiaba para mostrar una imagen de completa desolación; así que justo a la hora del desayuno, en la que si no fuera por que estaba sentada enfrente de la mesa puedo decir que estaba completamente ausente, así que con una inusual tranquilidad, mi madre me preguntó qué era lo que pasaba, a lo que yo no respondí nada, pero volvió a sorprenderme diciéndome: Sé que ayer terminaste con ****, no necesitas decírmelo para que lo sepa... sólo la miré, se me volvieron a salir las lágrimas y mi madre volvió a preguntar: -tuviste una relación con ella verdad?- y con lágmas en los ojos y con el mismo gesto inexpresivo sólo alcancé a decirle que si...
Sólo nosotros sabemos como manejamos nuestros tiempos, pero la elección de un momento muy vulnerable para sacar a relucir algo potencialmente devastador es bastante inicua. Ahora en vez de sólo dedicarme a lamerme las heridas de mi recién fallecida relación, también tengo que lidiar con el asunto de salir del closet y no precisamente de una manera fácil, sino todo lo contrario, pero a veces nos tiene que costar un poco para entender cuál es el precio de la libertad.
Ah, la vida y sus giros tan maravillosos en los que nunca sabemos como va a seguir la historia, pero no podemos hacer mucho a la hora de los madrazos...
Pues bien, después de mi post en el que ahora parezco una pinche indecisa a la hora del romance puedo decir una cosa: it's over!
Efectivamente, después de que la historia en la mi ex y yo volvieramos a embarcarnos por los laberintos de una nueva relación resultó que no era lo que esperábamos... supongo que fueron muchas cosas, por que en si amor no faltó, pero creo que tomamos mal los tiempos, no supimos manejar la distancia, el tiempo, las amistades, las salidas, la vida... así que después de un mes en que todo al principio fué a pedir de boca, todo se fué marchitando por la misma tensión de la distancia; realmente no existe a nadie directo a quien culpar, así que después de una charla después de no vernos casi dos semanas decidimos renunciar por bien del recuerdo tan maravilloso de la relación que tuvimos, decidimos ponerle fin a la historia de "por siempre felices", recuperarnos cada quien por su lado y continuar con nuestra vida por caminos separados.
Sobra decir que a pesar de lo tranquilo que puede sonar escrito, esto que pasó fué un martirio por un tiempo, por supuesto que hubo lágrimas y depresiones acompañadas de toda esta hermosa aventura y fué por lo mismo que el siguiente madrazo de la vida me fué a dar directo a la cara... el mismo día en que terminamos me aguanté lo más que pude como buen macho, dos horas y media de camino en las que estaba completamente perdida, como zombie en un camión, con el rostro inexpresivo, sin escuchar nada, sintiendo sólo el vacío que todo eso me había dejado... cuando llegué a mi casa, bastaron dos pasos para que estallaran las lágrimas justo enfrente de mi madre, incontrolables, amargas, desesperadas, las estuve guardando todo el camino hasta llegar a un lugar seguro. Por supuesto que elegí el peor lugar para desahogarme, porque obvio las preguntas: que pasa?, porqué estás tan trsite?, quién te hizo esto?, no tardaron en aparecer y mi única respuesta fueron sollozos y silencio.
La mañana siguente todo fué lo mismo que en el camión, un zombie caminando por la casa, con las lágrimas siempre a punto de salir, pero sin ninguna clase de expresión, aunque a ratos sólo cambiaba para mostrar una imagen de completa desolación; así que justo a la hora del desayuno, en la que si no fuera por que estaba sentada enfrente de la mesa puedo decir que estaba completamente ausente, así que con una inusual tranquilidad, mi madre me preguntó qué era lo que pasaba, a lo que yo no respondí nada, pero volvió a sorprenderme diciéndome: Sé que ayer terminaste con ****, no necesitas decírmelo para que lo sepa... sólo la miré, se me volvieron a salir las lágrimas y mi madre volvió a preguntar: -tuviste una relación con ella verdad?- y con lágmas en los ojos y con el mismo gesto inexpresivo sólo alcancé a decirle que si...
Sólo nosotros sabemos como manejamos nuestros tiempos, pero la elección de un momento muy vulnerable para sacar a relucir algo potencialmente devastador es bastante inicua. Ahora en vez de sólo dedicarme a lamerme las heridas de mi recién fallecida relación, también tengo que lidiar con el asunto de salir del closet y no precisamente de una manera fácil, sino todo lo contrario, pero a veces nos tiene que costar un poco para entender cuál es el precio de la libertad.
Mis 20 otoños

El pasado 30 de Octubre su servilleta cumplió sus tan esperadas dos décadas de vida en esta tierra y les puedo decir que el haber aprendido tantas cosas, de tantas maneras ha hecho que valga la pena el viaje.
Recapitulando lo que hice en mis 19 años:
- Salí del closet con mi hermana (eso ya es la mitad de mi núcleo familiar, ahora lo sabemos dos!)
- Hice algunos viajes: con mi Tía a Nayarit; con mi mejor amiga Max a Guerrero; con Max, Castor y el Compadre a Cuernavaca; al abierto mexicano de tennis; a Querétaro y a algunos lugares escondidos de por acá.
- Asistí a uno de los conciertos que no esperaba volver a ver : The Cure
- Ví a mis amigos e la prepa que no veía desde hacía 3 largos años
- Conocí a una mujer que me cautivó, de la que me enamoré (por primera vez en mi vida), con la que tuve la relación más larga de mi vida (usualmente no pasaban de las 2 semanas), la que me rompió el corazón, a la cual descubrí que amaba, con la que sigo teniendo historia y estoy forjando un futuro.
- Lloré y sigo llorando una pérdida súbita que me cambió la vida.
- Maduré, ví, sentí, leí, escribí, odié, amé, sufrí, fuí feliz, fuí miserable... cambié.
Ahora a los 20 años, es tiempo de comenzar una nueva etapa en la que seguramente habrán mil y un cosas que contar :)
Guess who's back...

Bueno, después de un tiempo en el que anduve de holgazana sin escribir por falta de inspiración, he vuelto, nueva, renovada y con un año más para contarles mis no tan fantásticas choco-aventuras, pero por lo menos sé que se pueden entretener un ratín.
Si aún no me falla la memoria, recuerdo que hace no mucho redacté un post acerca de mi vuelta a la soltería, pero... guess who´s back?... Así es, mi status de soltera volvió a cambiar, pero no se llevó muchas cosas que le pertenecían al mismo.
Resulta que después de casi dos meses de haber terminado con mi novia volví a tener contacto con ella, y no sé, fué de manera rara, tan casual, tan de la nada...
No les mentiré, que ella teminara conmigo me dejó el corazón roto y con un ánimo de perros sarnosos, pero el volver a hablar con ella me trajo de vuelta la tranquilidad que no había tenido en bastantes días; so, volví a hablar con ella por el super messenger (por que la tecnología une mundos) por que me la encontré, por que había recibido otro de tantos mensajes de despedida, por que sus amigos habían abogado por ella, por que la extrañaba, por muchas razones... comenzó aprox. a las 7pm una ciber conversación que terminó por ahí de las 4am en la que me explicó los motivos del cortón tan gacho que me había dado, en el que se disculpó por su falta de delicadeza y abundancia de habilidad... sobra decir que le creí.
Seguimos manteniendo el contacto después de aquella aclaración que honestamente me había quitado un gran peso de encima, pero aún así me dejaba la inquietud de que era lo que pasaría... menos de 24hrs bastaron para que me dijera que quería luchar por recuperarme y volverme a tener en su vida.... fué en ese instante donde el muro que tan cuidadosamente empecé a construir desde su partida se empezó a venir abajo.
De nuevo, no puedo mentir, y al fin y al cabo las personas que me conocen saben que pasa, en estas cosas del corazón no soy nada, pero nada intransigente... honestamente en esos momentos me vinieron muchas cosas a la cabeza: ¿Habrá sido cierto lo que me dijo?, ¿De verdad habrá cambiado?, ¿Debo ignorar maratónicamente el hecho de que me haya hecho... lo que me hizo?.. vaya, tantas cosas que pensar y a la vez una sola respuesta en mi mente: ¿Por qué no?
Yo sé que esto puede ya ser muy masoquista, tortuoso o whatever, pero el caso aquí es y siempre ha sido el hecho de que ella se me clavó en la mente y después de tanto tiempo me seguía doliendo, sin duda el amar a una persona hace que uno deje de lado la lógica para adentrarse al romanticismo (romanticide?).
Pregunta importante: ¿Qué siento por ella?, ¿La sigo amando?, ¿Ha disminuido el sentimiento?, ¿Estoy confundiendo las cosas?... wow, con tanta chaqueta mental me sorprende que no haya terminando viendo telenovelas, pero todas esas preguntas me llevaban a algo importante: ¿Estaba confundiendo el amor con el cariño?.. Uhm, interesante...
Pues bien, decidí darme un break para meditar esas cosas, esas preguntas que me hacían tanto ruido; ella por su parte me seguía contactando, mandando mensajes, etc., y yo seguía en mi desmadre mental, hablando con mis amigos que por el simple hecho de estar fuera del círculo emocional tenían mucho más amplia visión que yo. Max, Secow y Cutegirl me ayudaron bastante en este proceso, hablaron conmigo, me dieron ejemplos y principalmente me dieron su apoyo incondicional; así q como dijo Max: ni modo pana, si el corazón es más fuerte que la razón no hay mucho que hacer...
So, después de horas que parecían interminables haciendo y deshaciendo todo para ponerme de acuerdo conmigo misma decidí verla para aclarar todas las dudas de una vez por todas.
Así que la ví, una tarde después de haber hablado con unos cuantos de sus amigos, después de haber organizado mi mente un poco; la ví, pasé un rato con ella, hablamos, me explicó de nuevo cómo estuvo todo y yo ya no tenía más dudas... en verdad la amaba, odiaba verla triste, quería saber si en verdad había cambiado y no me quería quedar con la duda que en algún momento podía transformarse en arrepentimiento.
Así que aquí estamos, tratando de acomodar la piezas en nuestra nueva relación, que a decir verdad, va mucho mejor que en ocasiones anteriores y me siento bien... lo demás será otra historia.
The Cure (el concierto)
Sábado 20 de Octubre a las 6:30 de la tarde-noche mientras empieza a llover en la Ciudad de México, yo y Kit corriendo para cruzar Churubusco porque se nos había hecho tarde para ver uno de los conciertos que esperábamos con ansias locas: The Cure.
La primera vez que vinieron a México creímos que era broma, y al comprobar la verdad corrimos a comprar los méndigos boletos, no lo podíamos creer!! Las localidades se agotaron rapidísimo y sólo nos quedaron lugares para la segunda sección. Aún así el concierto estuvo increible! Robert Smith a pesar de tanta droga y tanta vida en el espectáculo está muy lúcido y sus conciertos son una verdadera maravilla.
Creímos que para que volvieran a venir estaba dificil, puesto que les tomó muchísimo tiempo venir por primera vez; pero la noticia de que se presentaban el 20 de Octubre de este año nos volvió a dejar en shock! Volvimos a correr por nuestros boletos y por segunda ocasión tuvimos el honor de ver a uno de los íconos del goth en una de sus presentaciones. Las rolas lovesong, lullaby, close to me, the end of the wolrd, killing an arab, boys don't cry y muchas más no pasaron inadvertidas por sus fans y fueron coreadas con la potencia de miles de gargantas al unisono, eso fué lo que lo hizo tan espectacular.
Sin lugar a dudas, The Cure después de tanto tiempo sigue siendo depresivo y amado.
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